viernes, 18 de agosto de 2017

(FILM) OBSESIÓN



"Broken Vows"

Tara (Jaimie Alexander) y Michael (Cam Gigandet) están a semanas de casarse, pero en su despedida de soltera Tara se acuesta con un barman, Patrick (Wes Bentley), quien se obsesiona con ella y empieza a entrometerse en su vida.

La ópera prima del director Bram Coppens quiere emula a una Atracción Peligrosa (1987) a la inversa, pero el resultado es penoso y el intento se queda simplemente en eso; he aquí un thriller psicológico que no cuenta ni con ímpetu ni con tensión.

La película no fue estrenada en cines en su país natal y es evidente el por qué: el montaje es torpe, la dirección de actores es incompetente, y el guion –que se aleja de cualquier comportamiento humano reconocible- está compuesto de un cliché tras otro, aderezado de diálogos y escenas risibles que por momentos la acercan más a una parodia.

A veces uno puede derivar cierto placer de ver películas tan malas que desafíen la comprensión, pero Obsesión (2016) -con todo y su título genérico- se toma demasiado en serio y no hay nada que sus competentes actores puedan hacer al respecto.   

Director: Bram Coppens.  
Elenco: Jaimie Alexander, Wes Bentley, Cam Gigandet.

Esta reseña apareció originalmente en la sección Primera Fila del periódico Mural (Grupo Reforma).


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jueves, 10 de agosto de 2017

(FILM) HAZLO COMO HOMBRE



En la década de los noventas se dio el surgimiento del movimiento New Queer Cinema, en que muchos cineastas se arriesgaron con proyectos de temática LGBTQ motivados por poner en pantalla historias personales y políticas que atacaran la percepción sobre el tema tabú de la homosexualidad. Los grandes estudios se alinearon y produjeron comedias como La jaula de los pájaros (1996) y ¿Es o no es? (1997), que si bien no eran sutiles en su mensaje, lograron llegar a las masas y reírse de sí mismas.    

El cine mexicano se tardó más en cuestión comercial, a pesar de que cineastas como Jaime Humberto Hermosillo, Arturo Ripstein y Julián Hernández llevaron la batuta de propuestas transgresoras. Dramas como La otra familia (2011) y Cuatro Lunas (2014) lograron atraer a un público más amplio, pero es apenas el último año que ha visto dos propuestas de comedias de gran alcance atacar este estigma: la fallida Macho (2016) y ahora Hazlo como hombre (2017).  

El mundo de Raúl (Mauricio Ochmann) parece derrumbarse cuando su mejor amigo, Santiago (Alfonso Dosal) le confiesa que es gay. A partir de ahí se da una serie de situaciones en las que Raúl pasa por un proceso de repudio a uno de aceptación, incluyendo tocar todos los estereotipos que se nos puedan ocurrir, pero revirtiéndolos (en su mayoría) de manera que sean igual accesibles que instructivos.

El tono es exagerado y hasta burdo, sí, con actuaciones que van de lo entregado (Ochmann) a lo sobreactuado (Aislinn Derbez), pero la película divierte y logra salir avante gracias al toque de su director y al carisma que emana de cada recuadro.

Director: Nicolás López.
Elenco: Mauricio Ochmann, Alfonso Dosal, Aislinn Derbez, Ignacia Allamand, Humberto Busto, Ariel Levy.

Esta reseña apareció originalmente en la sección Primera Fila de los periódicos Reforma y Mural.

 

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viernes, 4 de agosto de 2017

(FILM) PARÍS PUEDE ESPERAR



"Paris Can Wait"

Eleanor Coppola –esposa de Francis y mamá de Sofia- hace sus pininos como directora de ficción a sus 80 años con una historia basada en un episodio de su vida. Anne (Diane Lane) necesita llegar a París tras haber visitado Cannes con su esposo Michael (Alec Baldwin), y el socio de éste, Jacques (Arnaud Viard), se ofrece para llevarla en coche.

Lo que sigue es parte drama de Lifetime (literal, ellos la produjeron) y parte documental de viaje, en el que todo es bonito –las vistas, la comida - y solamente falta un guion medianamente decente para completar el paquete.

El viaje hace que Anne abra los ojos y reconozca que su vida está regida por el trabajo de su esposo. Irónicamente, durante el recorrido se la pasa haciendo todo lo que otro hombre le dice, y aun así debe parecernos encantador y hasta romántico.

La química entre ellos es inexistente, las actuaciones de telenovela, y encima tiene una partitura que coloquialmente describimos como música de elevador. La experiencia es tan insufrible que terminamos convirtiéndonos en niños cuando viajan con sus papás y se la pasan preguntando: “¿Cuánto falta para llegar?”.

Director: Eleanor Coppola.
Elenco: Diane Lane, Arnaud Viard y Alec Baldwin.

Esta reseña apareció originalmente en la sección Primera Fila del periódico Mural (Grupo Reforma).


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miércoles, 2 de agosto de 2017

(FILM) DUNKERQUE



"Dunkirk"

El décimo largometraje del director Christopher Nolan se sale del molde de lo que normalmente esperamos de él, llámese, contar aquí una historia basada en un hecho real. La evacuación de Dunkirk (pronunciada en inglés como si tuviera acento en la “i”) fue un parteaguas en la fase inicial de la Segunda Guerra Mundial, cuando Hitler había invadido Francia y empujó a las tropas aliadas (400 mil soldados, en su mayoría británicos) a las costas de esta pequeña ciudad, separados de Inglaterra a menos de 100 kilómetros por el Canal de la Mancha.

Nolan se acerca a este evento de una manera atípica, sin un claro protagonista ni un desarrollo detallado de los personajes. En cambio, pone su cámara en medio del caos, como un testigo más observando la operación militar que se está llevando a cabo, coartada sin aviso por los constantes ataques alemanes. Es un enfoque valiente, que le da a la película un aire de cine independiente, a pesar del tamaño de la producción y del bagaje comercial que arrastra el apellido Nolan.  

Si bien esto podría dar la impresión de que la película se vuelve fría y un tanto distante, también podría decirse que el evento mostrado aquí es de tal magnitud que abarcarlo completo y enfocarse en historias de fondo individuales le hubiera quedado grande. Otros directores suelen agregarle sentimentalidad a sus películas por medio de este recurso, pero Nolan opta por dejar que su representación de supervivencia y heroísmo hable por sí sola. No hacía falta saber si un personaje esperaba reencontrarse con su novia, o si otro llevaba años sin ver a su familia, en ese momento todos eran iguales y lo único que querían era salir de ahí. Incluso cuando Nolan se da una pequeña indulgencia y toca fibras sensibles con el personaje del jovencito que ayuda en uno de los barcos pesqueros, la subtrama parece fuera de lugar.

Nolan siendo Nolan, entrega un guion con una estructura que juega entre lugares y tiempos, enfocándose en lo que estaba pasando en el muelle, en el mar y en el aire. La forma en que las tres líneas se yuxtaponen es uno de los pequeños placeres que la película tiene que ofrecer; complicado en un principio, pero lógico y hasta necesario cuando se quiere abarcar tanto detalle de lo que pasó esa semana.   

Sobre la misma línea de decisiones radicales, otra de las mayores extrañezas es la evidente ausencia de sangre, claramente motivada por alcanzar la clasificación PG-13 (en Estados Unidos) y B (en México), que permite acceder a un público más amplio. Una decisión que entiendo, pero que en mi opinión disminuye el impacto de una película de guerra que pone tanto esfuerzo en hacer un retrato fidedigno del horror de lo acontecido. De igual manera, por momentos da la impresión de que los cientos de extras simplemente pasaban por un retoque de maquillaje para ponerles tierra en las mejillas, y sus rostros y lenguaje corporal no representan el nivel de dolor y cansancio que realmente vivían los soldados. En ese sentido, la magistral toma continua del mismo evento en Expiación, deseo y pecado (2007) es más dolorosa.

La película fue filmada con cámaras IMAX, que es la forma óptima de verla en los ojos de su director. Sin embargo, cualquier pantalla lucirá la espectacularidad de la fotografía de Hoyte Van Hoytema, sobre todo en las tomas aéreas. Y es de destacar el diseño y mezcla de sonido, que suman enormemente a la experiencia a pesar de que los diálogos de Tom Hardy sean, una vez más, ininteligibles. El elenco está en sintonía con el material, siendo Mark Rylance quien para mi gusto destaca más, su rostro un reflejo de honor y tristeza. Pero el aspecto más predominante es la estruendosa –en el buen sentido- partitura de Hans Zimmer, que lleva las riendas de la película y le agrega un marcado nivel de suspenso a lo que de por sí es una historia estresante y de poco diálogo.  

Las guerras no son ganadas con evacuaciones, dijo Churchill en aquellos tiempos; cierto, pero en la unión de la gente y en los desinteresados actos de heroísmo es donde radicó el corazón y la verdadera victoria de Dunkirk. 

Director: Christopher Nolan.
Elenco: Fionn Whitehead, Aneurin Barnard, Harry Styles, Mark Rylance, Tom Hardy, Jack Lowden, Kenneth Branagh, James D'Arcy, Barry Keoghan, Cillian Murphy.

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viernes, 28 de julio de 2017

(FILM) EL PLANETA DE LOS SIMIOS: LA GUERRA



"War for the Planet of the Apes"

Primero fue la revolución, luego siguió la confrontación, ahora llega la guerra. Y al centro, intenso y reservado, está César, el Moisés, el Espartaco, el Ícaro, el héroe trágico salido de una obra de Shakespeare. La humanidad ha sucumbido al virus simio, y lo poco que queda de ella está dividida; una fracción está obstinada en erradicar a los primates, y César está consumido por la venganza.

Así inicia la tercera parte de esta trilogía que sirve como preámbulo para El Planeta de los Simios (1968), y que adopta ese tono sombrío que Christopher Nolan pusiera de moda cuando tomó las riendas de Batman. 

El director Matt Reeves (Cloverfield, 2008) logra la entrega más lograda de la saga, en la que la guerra del título hace referencia tanto a la batalla entre humanos y simios, como al conflicto interno de los personajes, sobretodo César, cuyo arco después de tres películas ve aquí el epítome de una complejidad moral que lo ha convertido en un personaje memorable, siempre buscando la paz en un mundo que no se lo permite.

La película tropieza por momentos en sentimentalismo excesivo y comedia fuera de lugar -además de un suceso final demasiado conveniente- pero también la eleva un subtexto bien llevado sobre el origen de las guerras, incluyendo numerosas referencias al Holocausto, la Guerra Civil Americana, e incluso la de Vietnam vía Apocalipsis Ahora (1979). 

Esto sin mencionar lo entretenida que se vuelve en su segunda mitad como cine meramente escapista, y el placer de una estupenda partitura de Michael Giacchino, una gran actuación de Andy Serkis, e inmejorables efectos especiales. 

Esta reseña apareció originalmente en la sección Primera Fila del periódico Reforma.


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(FILM) PATERSON



Paterson (Adam Driver) lleva una existencia tranquila. Trabaja como conductor de camiones, cena con su esposa Laura (Golshifteh Farahani), pasea a su perro, y frecuenta el mismo bar todas las noches. Paterson observa con detenimiento a las personas, a las cosas, a los detalles más mundanos. Y luego escribe sobre ello. Paterson es un poeta.

El director Jim Jarmusch lo observa con curiosidad, creando un retrato personal de un hombre que parece flotar por la vida, que en sus encuentros con conocidos y extraños encuentra un significado que va más allá de sí mismo. Que en la cotidianeidad de la vida valora los pequeños placeres y los atesora.

Llega un momento en que nosotros mismos nos damos cuenta que lo que estamos viendo es una poesía, una película serena que nos sumerge en la existencia de este hombre y su proceso creativo, que escribe porque lo necesita, y que da cuenta de lo bella que es la vida… si tan sólo nos detuviéramos a apreciarla.

Driver interpreta a Paterson como una figura estoica que sin embargo lleva la sensibilidad a flor de piel, una delicada interpretación que, al igual que la película, es poderosa e inolvidable. 

Esta reseña apareció originalmente en la sección Primera Fila del periódico Mural (Grupo Reforma).


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viernes, 21 de julio de 2017

(FILM) TRANSFORMERS: EL ÚLTIMO CABALLERO



"Transformers: The Last Knight"

“La magia sí existe, fue encontrada hace mucho tiempo dentro de una nave alienígena estrellada”. Esas son las primeras palabras, sin dejo de sarcasmo, de (Sir) Anthony Hopkins al inicio de Transformers: El Último Caballero, la quinta entrega en la saga de los robots de Hasbro que ha sido dirigida por Michael Bay en todas sus iteraciones.

Si bien queda claro que la intención de Bay no es ganarse un Óscar, hay que reconocer que hay de películas de acción a películas de acción, y que por más ridículas y ruidosas, cuando una película funciona puede atraer a todo tipo de público, incluyendo, sí, a los críticos. Basta con remontarse unos meses atrás al estreno de Rápidos y Furiosos 8.

En este caso es difícil defender la que bien podría ser la peor película de este universo, una incomprensible y excesiva producción cuya trama de alguna manera relaciona la leyenda del Rey Arturo con la de los Transformers, y cuyo eslabón es necesario para poder salvar de nuevo a la humanidad.

Bay cae con más pomposidad e indulgencia que nunca en sus excesos habituales: una cámara que nunca deja de moverse, edición frenética, un guion incoherente, comedia forzada, y una innecesaria duración. 

Y en medio del caos, escarbando y siendo benevolentes, de repente encontramos secuencias espectaculares (la pelea en la nave saliendo del mar) y personajes rescatables (el sarcástico robot Cogman), además de los excelentes -eso sí- efectos especiales.       

Por lo demás, es estrictamente para fans de los Transformers. Y de actrices idénticas a Megan Fox.

Director: Michael Bay.
Elenco: Mark Wahlberg, Anthony Hopkins, Laura Haddock, Josh Duhamel, Santiago Cabrera, Isabela Moner, Jerrod Carmichael, Stanley Tucci, John Turturro, Tony Hale.

¿Sabías qué?
• La película costó 217 millones de dólares; la más cara de la saga.
• Esta es la segunda película de Hollywood que filmó en Cuba desde que se levantó la restricción en 2016, después de Rápidos y Furiosos 8 (2017).
• Solamente tres actores han participado en las cinco películas de Transformers: Peter Cullen (Optimus Prime), Reno Wilson (Frenzy, Mudflap, Brains, Mohawk y Sqweeks) y Mark Ryan (Bumblebee, Jetfire, Lockdown y Bulldog).
• El director Michael Bay quería filmar una explosión en Stonehenge, pero su petición le fue denegada, por lo que tuvo que recrear el legendario sitio.
• Hot Rod es el segundo Transformer Lamborghini de la saga tras Lockdown en Transformers: La era de la extinción (2014).

Esta reseña apareció originalmente en el suplemento Primera Fila No. 924 del periódico Mural (Grupo Reforma).


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viernes, 14 de julio de 2017

(FILM) UN DON EXCEPCIONAL



"Gifted"

A principios de año se estrenó Talentos Ocultos, una película sobre un grupo de mujeres con habilidades extraordinarias para las matemáticas, que se convirtió en un éxito de boca en boca gracias a su mensaje inspirador y su mezcla entre comedia y drama que conquistó a una gran audiencia. 

Si bien tiene un perfil más bajo y no ahonda en temas políticos, Un Don Excepcional podría ser una sucesora natural en el gusto del público, pues tiene varias similitudes con aquella en tono y en la forma en que está contada (además de compartir a la actriz Octavia Spencer).

Mary (McKenna Grace) es una niña prodigio que vive con su tío Frank (Chris Evans) en un pequeño suburbio de Florida. Su humilde estilo de vida no le sienta bien a su abuela Evelyn (Lindsay Duncan), quien quisiera que Mary asistiera a una escuela especial para desarrollar su facilidad para las matemáticas. El pleito eventualmente termina en un juicio para decidir quién se quedará con la custodia de la niña.

Un Don Excepcional es predecible y poco sutil, tocando cada nota emocional que se propone con la precisión de un reloj. Pero cuando está bien hecha, cuando los elementos encajan, cuando los personajes están bien desarrollados y logran crear un vínculo con el espectador, poco de eso importa. El carisma y la química de los actores están ahí, la película logra risas constantes y hasta algunas lágrimas, y al final estamos totalmente sumergidos en el drama de nuestros protagonistas. Disfrutable y encantadora, con eso.  

Director: Marc Webb. 
Elenco: Chris Evans, McKenna Grace, Olivia Spencer, Lindsay Duncan.

Esta reseña apareció originalmente en el suplemento Primera Fila No. 923 del periódico Mural (Grupo Reforma).


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jueves, 13 de julio de 2017

(NOMINACIONES) EMMYS 2017


Las nominaciones a los premios Emmys se anunciaron esta mañana, en los que Saturday Night Live y Westworld arrasaron con 22 nominaciones cada una, seguidas de Stranger Things (18), Feud: Bette and Joan (18) y Veep (17). Sorprende el dominio de Saturday Night Live, que en su temporada 42 tuvo sus ratings más altos en décadas gracias al clima político actual, y que además tuvo a nueve actores nominados, incluyendo a Alec Baldwin y Kate McKinnon.

HBO lideró las nominaciones con 110 menciones, mientras que Netflix le siguió de cerca con 91. Incluso Netflix tiene tres series de televisión nominadas en la categoría de drama (The Crown, House of Cards y Stranger Things) y dos en la categoría de comedia (Unbreakable Kimmy Schmidt y Master of None), pero la mayor sorpresa fue la mención del capítulo “San Junipero” de Black Mirror como mejor película para televisión.

En noticias agradables, Big Little Lies tuvo mucha presencia con 16 nominaciones, incluyendo a Nicole Kidman, Reese Witherspoon, Shailene Woodley, Laura Dern y Alexander Skarsgard. Y tanto The Crown como The Night Of se alzaron con 13 nominaciones cada una. Busquen estas tres series, véanlas.

En noticias no tan agradables, The Leftovers fue totalmente ignorada nuevamente por este grupo que nunca la reconoció debidamente, incluyendo a la actriz Carrie Coon, quien afortunadamente entró por la miniserie Fargo. Y también triste no ver a Bryce Dallas Howard por el capítulo “Nosedive” de Black Mirror, ni consideración para The Young Pope o la última temporada de Girls. 

Y mi nominación favorita esta mañana: Jackie Hoffman como Mamacita por Feud: Bette and Joan.

Chequen la lista completa de nominados aquí. O un resumen de las categorías principales acá.

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viernes, 7 de julio de 2017

(FILM) GRADUACIÓN



"Bacalaureat"

El director Christian Mungiu forma parte de la proclamada Nueva Ola Rumana, un cine realista y sobrio que durante poco más de una década ha retratado al gobierno y la sociedad de Rumania bajo una luz crítica, y cuyos exponentes más conocidos incluyen también a Cristi Puiu y Corneliu Porumboiu. Este cine ha sido galardonado copiosamente por los festivales más importantes del mundo, incluyendo el premio como Mejor Director para Mungiu en el Festival de Cannes por Graduación.

Romeo Aldea (Adrian Titieni) es un respetado doctor que sueña con ver a su hija Eliza (Maria-Victoria Dragus) estudiando la carrera universitaria en el extranjero, pero un día antes de los exámenes finales que le faltan para cumplir con el trámite, Eliza es atacada en la calle, lo que pone en riesgo el futuro que tenía planeado.

A partir de aquí, Mungiu arma un relato claustrofóbico de un hombre común y corriente que se ve forzado a tomar decisiones complejas para proteger a su hija, y las consecuencias que éstas conllevan tanto en un contexto cívico como moral. Las tomas largas que el director utiliza se traducen en una alegoría sobre un hombre honesto atrapado en su entorno, interpretado magníficamente por el actor Adrian Titieni.

Se trata, pues, de un retrato de responsabilidad paternal llevado al extremo, en una Rumania corrupta que vemos a través de un núcleo familiar en decadencia, y cuyos planteamientos nos dejan con varios dilemas éticos para masticar en la sobremesa. 

Director: Cristian Mungiu. 
Elenco: Adrian Titieni, Maria-Victoria Dragus, Lia Bugnar.

Esta reseña apareció originalmente en el suplemento Primera Fila No. 922 del periódico Mural (Grupo Reforma).


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